[*FP}-- Tal día como hoy, hace 47 años
26.07.2008
Carlos M. Padrón
En la mañana de un 26 de julio, tal día como hoy pero de 1961, puse pie por primera vez en Venezuela después de una travesía de una semana a bordo del “Bianca C” desde el puerto de Santa Cruz de Tenerife y en compañía de mis padres y mis dos hermanas.
De izq. a derecha: María Celia Padrón (mi hermana mayor), María del Carmen Padrón (mi hermana menor), Victoria Pérez (mi madre), Tomás Padrón (mi padre), y Carlos M. Padrón. – Cuando hicimos este viaje, mi padre tenía la edad que tengo yo ahora,… y a mí me parecía un anciano. (Sin comentarios).
Por esa extraña percepción que acerca del tiempo se tiene a medida que se avanza en edad, me parece que fue ayer. Pero al rememorar lo sucedido desde entonces, son tantos los acontecimientos que desfilan por mi mente que no puedo evitar sentir el peso de los años.
Muchos parientes o conocidos de El Paso que habían estado ya en Venezuela y que, a diferencia de mí, estaban seguros de que yo no llevaría a cabo el loco plan que explicaré más abajo, sino que, al igual que mis hermanos, me quedaría en este país, me prepararon con palabras como éstas: “Engurúñate y traga en seco, porque los dos primeros años vas a querer largarte de Venezuela aunque sea nadando”.
Y así fue. Y ese deseo de largarme se veía aumentado porque nunca quise venir a Venezuela, y cuando mi padre insistió en que yo tenía que venir en condiciones similares a como lo habían hecho mis hermanos, dije que si tenía que emigrar de Canarias lo haría a Inglaterra o Alemania —donde entonces iban muchos jóvenes a trabajar como camareros—, pero no a Venezuela, pues aparte de que no quería dejar solo a mi padre, ya mayor, estaba el hecho de que las muestras del cambio operado en los que de cuando en cuando regresaban de Venezuela no me resultaban edificantes en modo alguno.
Si vine fue porque la poesía que escribí en diciembre de 1960 destinada a servir como tarjeta de navidad a mis hermanos Raúl y Tomás, que estaban en Venezuela desde 1946 y 1947 respectivamente, causó que ellos nos hicieran una invitación colectiva que de haber sido rechazada por mí habría disgustado tanto a mis padres como a mis hermanos y hermanas, pues la ilusión, en particular la de mi padre, era que viniéramos todos, y poder él volver a poner pie en la América que tanto añoraba. Pero su añorada América era Cuba, y su decepción fue grande cuando descubrió que Venezuela no se parecía en nada a la Cuba de finales del siglo XIX y comienzos del XX.
No puedo por tanto decir que vine engañado, pues bien sabía yo que en el trasfondo de la invitación yacía el plan de que me quedara en Venezuela.
Y decidí quedarme, pero diciéndome para mis adentros que sólo por el tiempo necesario para, trabajando a todo gas, ahorrar unos 3.500 dólares que, según mis cálculos de estúpido drogamorado (valga la redundancia), era el dinero que yo necesitaba para volver a Canarias, comprar una casa de las prefabricadas en madera (nunca se me ocurrió pensar que necesitaría también un solar donde montarla) y casarme.
Pero, por supuesto, por efecto del prejuicio que por años hizo que yo me negara a venir a este país, mis primeras impresiones acerca de él fueron todas malas, comenzando por la que me causó el puerto de La Guaria, del que tomé esta mi primera foto de Venezuela y en Venezuela:
Lo que de esa ciudad y sus alrededores se veía desde el barco no fue nada agradable, y tampoco me gustó lo más de lo que en los siguientes meses pude ver.
Agosto/1961 lo dedicamos a ir por carretera a bordo de la camioneta Plymouth 1959 que mi hermano Raúl había comprado para tal fin, un vehículo en el que podían viajar sentadas nueve personas, y nueve (“El clan de los 9”) éramos en el grupo: Mi padre, mi madre, Raúl mi hermano, su mujer y sus dos hijas; mis dos hermanas y yo. A la fecha sólo quedamos 6.
Parte trasera de la camioneta Plymouth. – De izq. a derecha: Ada Padrón (hija mayor de mi hermano Raúl), Carlos M. Padrón, Marité Padrón (hija mayor de mi hermano Tomás, sentada sobre mi pierna), Elsa Padrón (hija menor de mi hermano Raúl).
Hicimos un largo recorrido visitando a los parientes y a los ex vecinos de El Paso que vivían en lugares del interior de Venezuela. Así estuvimos en Valencia,
Mi primera visita al Campo de Carabobo. Los 9 pasajeros de la camioneta, “El clan de los 9″. De izq. a derecha: Elsa Armas (esposa de mi hermano Raúl), Raúl Padrón, Tomás Padrón (mi padre), Victoria Pérez (mi madre), Elsa Padrón (delante de mi madre. Hija menor de Raúl mi hermano), Carlos M. Padrón (detrás), María Celia Padrón (mi hermana mayor), María del Carmen Padrón (mi hermana menor), Elsa Padrón (hija menor de mi hermano Raúl).
Yaritagua y Barquisimeto,
El primer tren “en vivo” que vi en mi vida fue éste, en Barquisimeto. De izq. a derecha. Detrás: María Celia Padrón, Elsa Armas, María Victoria Sosa (vecina en El Paso), Victoria Pérez, María del Carmen Padrón, Rapul Padrón. – Delante: Elsa Padrón, Ada Padrón.
Acarigua y Guanare,
Uno de los puentes entre Acarigua y Guanare, sobre un río por el que todavía corría agua.
A los recién llegados de Canarias nos impresionó esta estructura metálica. De ahí que yo pidiera que me tomaran una foto con el río al fondo, el primer río grande que vi en mi vida.
El Tocuyo,
Una vista de El Tocuyo de aquella época. Nunca más he vuelto ahí.
En el río El Tocuyo, primero en que mojé mi humanidad. “El clan de los 9″ y María Victoria Sosa, quien fuera vecina nuestra en El Paso.
y Humocaro. Antes y después de Humocaro, todo por una carretera de tierra, los pinchazos de cauchos (neumáticos) fueron muchos,
Saliendo de Humocaro. Vista lateral de la Plymouth parada por causa de uno de los tantos pinchazos. Mi padre apoyado en ella, y mi madre y mi hermana menor observan desde atrás, cerca de un par de campesinos que se acercaron a ayudar.
y las sorpresas de ver en qué condiciones vivían algunos parientes dedicados al cultivo de papas fueron dolorosas. Pero a todo esto, y a guisa de explicación, mi hermano Raúl decía algo que yo no entendía: “¡Esto es Venezuela!”.
Esta chabola estaba enclavada al descampado en medio de una hacienda que trabajaba como medianero un pariente nuestro,… cuya vivienda era esa chabola. Cuando mi madre lo supo, rompió a llorar.
En septiembre/1961 conseguí mi primer trabajo como contador (contable) en una tienda de electrodomésticos que estaba ubicada en el centro de Caracas. Para llegar a ella y regresar a casa de mi hermano, donde yo vivía, usaba lo que entonces llamaban un “carrito por puestos”, que no era otra cosa que un carro (coche) que cobraba por la ocupación de cada uno de sus puestos.
Mi primera visita al balneario de Los Caracas. De izq. a derecha. En pie: Mi padre, mi madre, ¿?, mi hermano Raúl (su hija Ada delante de él), mi hermana María Celia, Elsa Armas. – En cuclillas: Elsa Padrón, mi hermano Tomás sosteniendo a su hija Marité Padrón, Teresa Delgado (esposa de mi hermano Tomás), y mi hermana María del Carmen.
Cada viaje en esos carritos me resultaba un calvario porque lo que hablaban el chofer o los pasajeros era para mí como chino. Así que para no correr el riesgo de no entender lo que mi interlocutor me dijera, y meterme por ello en problemas, llevaba exacto el dinero para pagar mi pasaje (50 céntimos de bolívar), y al entrar me limitaba a dar las buenas horas y decirle al chofer hasta donde quería yo que me dejara.
En marzo/1962 conseguí otro trabajo —esta vez en una compañía de un tal Floreal que vendía artículos de propaganda— como encargado de la correspondencia en inglés con las empresas de USA que en bolígrafos, llaveros y otros objetos que suelen darse como regalos promocionales, se encargaban de imprimir en ellos los mensajes, logos, etc. que uno les pidiera.
Con ese cambio dupliqué mi sueldo pero no mejoré mi situación laboral, pues de las manos de un judío pasé a las de un catalán, lo cual no tiene nada malo per se excepto porque estos dos eran de los que contribuyen eficazmente a consolidar la mala fama de sus respectivos gentilicios.
Con más ingresos aumentaron mis esperanzas de poder conseguir la deseada meta y dejar atrás este país en el que al menos una vez por semana me llamaban, con desprecio e ira, “Musiú”, o sea, extranjero; y un par de veces me amenazaron con una pistola.
“Musiú”, degeneración de la palabra francesa “Monsieur”, se usaba para denominar, de forma peyorativa, a los extranjeros, en particular a los que, como yo, éramos catires (rubios), de piel blanca y ojos claros.
Como ya contaré en más detalle en otros artículos, de los dominios de Floreal pasé a Olivetti (Sept./1962) y de ésta —luego de un obligado puente de seis meses en Prodaca, un data center— a IBM (Oct./1969).
Aunque a poco de estar en Olivetti conseguí que mis ahorros llegaran al monto que estúpidamente me había fijado como meta para regresar a Canarias, también había conseguido para entonces una perspectiva más real del mundo en que vivía, y un creciente y extraño atractivo por el trabajo que yo debía hacer.
Esta perspectiva y este atractivo tuvieron la virtud de hacer que el otrora firme deseo de regresar a Canarias viniera a menos hasta que su lugar fue ocupado por la convicción de que en Canarias no podría yo conseguir el futuro que en Venezuela vislumbraba. Y esa convicción se consolidó cuando por fin pude entrar a trabajar en IBM.
Salvo por el tiempo que mi trabajo me mantuvo fuera de Venezuela, he estado aquí durante 47 años durante los cuales vi cómo este país fue subiendo hasta niveles inimaginables en 1961, y cómo luego se ha venido abajo hasta alcanzar, en ciertas áreas, niveles inferiores a los de 1961.
A quien antes de 1964 me hubiera dicho que yo permanecería en Venezuela por 47 años le habría contestado que estaba loco. Pero hoy debo reconocer, como he reconocido desde hace mucho tiempo, que los tres mejores regalos que la vida me ha dado han sido mis dos hijas e IBM, la que por muchos años fuera la mejor compañía del mundo.
Hay más —como Chepina, por ejemplo— pero llegaron a mí por vía de IBM, como también me llegaron por esa vía mi crecimiento personal y profesional, mi mayor dominio del idioma inglés, mis visitas, a veces repetidas, a 36 países de este mundo, mi roce con la cultura de un par de ellos en los que viví por mucho tiempo, etc.
Tal vez alguien piense que el regalo que representan mis dos hijas igual podría haberlo recibido yo estando en Canarias. Pero no, pues el que ellas —ELLAS, y no otras— hayan nacido cuando nacieron, y no antes ni después, fue consecuencia directa del estilo de vida imperante entonces en Venezuela, algo que condicionó nuestros hábitos y costumbres.
Por esos tres regalos, ¡gracias, Venezuela!
Después de 47 años, al mirar hacia atrás reconozco cuán difícil fueron los comienzos de mi vida como emigrante, no deja de asombrarme que algo tan simple cómo un poema familiar alterara de forma tan radical el curso de mi vida, y no dejo de lamentar que mis hijas no hayan vivido de cerca la parte positiva del ambiente que allá en Canarias me formó a mí, y al que al menos pude haberlas acercado si las vivencias personales fueran transferibles, pero no lo son.
He escuchado que cuando alguien está a punto de morir ahogado, en apenas unos segundos desfila por su mente toda la historia de su vida hasta ese momento.
Si por obra de algo similar pero a la inversa hubiera yo podido vislumbrar cómo iba a ser mi futuro si yo subía al “Bianca C” aquel 19/07/1961, lo más probable es que no hubiera subido, pues habiéndome formado en un medio fuertemente controlado por el dúo Estado-Iglesia, con la estrechez de miras que entonces existía en ese medio, y con el efecto de la gran limitación geográfica en que, además de por archipiélago de pequeñas islas, nos sumía el aislamiento en que Canarias estaba por efecto de la lejanía de centros desarrollados, no creo que hubiera tenido yo discernimiento para conseguir el valor que me permitiera iniciar lo que, en lo tocante a mi destino, fue un viaje sin retorno.
La falta de experiencia de la juventud es algo obligado para que podamos aprender las lecciones de la vida.
[*HG}-- Gazapo del día: De sólo trece años en Castellón
Titular en Periodista Digital (España) del 01/06/08:
Un hombre arroja por la ventana a una joven de sólo trece años en Castellón
Porque lo de ‘de sólo trece años en Castellón’ tiene sentido propio que podría causar confusión, y porque ‘en Castellón’ no tiene que ver con ‘de sólo trece años’ sino con ‘arroja por la ventana’, lo que debieron escribir —aunque ello sea un pecado contra el primer mandamiento del Fablistanismo— pero no escribieron es, p.ej.,
Un hombre arroja por la ventana en Castellón a una joven de sólo trece años.
[CT}-- Claves sobre el origen de la voz
19 de julio de 2008
Rebecca Morelle
Peces roncadores han dado a los científicos pistas sobre el origen de los sonidos vocales, que datarían de hace 400 millones de años.
El pez sapo y otros animales batrachoidiformes utilizan una variedad de sonidos para atraer a sus parejas y ahuyentar a sus enemigos. Un grupo de investigadores estadounidenses han descubierto que la zona del cerebro de estos peces que controla la vocalización es extremadamente primitiva.
El pez sapo y su pariente más cercano, el pez sapo marino, emiten un zumbido profundo para llamar a la pareja al nido.
En un estudio publicado en la revista científica Science, los expertos señalan que la habilidad para comunicarse a través de sonidos tuvo su origen en la temprana evolución de los vertebrados.
Andrew Bass, de la Universidad Cornell en Nueva York y jefe del estudio, dice que “uno oye todo el tiempo el croar de las ranas y el cantar de los pájaros, y es algo familiar para nosotros. Pero creo que es justo pensar que mucha gente no está al tanto de que muchos peces utilizan el sonido para comunicarse socialmente”.
Los parientes más cercanos al pez sapo son nocturnos y viven en las costas del noroeste de Estados Unidos y Canadá.
Aparearse y defenderse
“Estas criaturas emiten sonidos diferentes de acuerdo al contexto social. Así como los pájaros usan un canto para atraer a su pareja y otro para ahuyentar a sus rivales, los peces hacen lo mismo”, explicó Bass. Por ejemplo, un zumbido profundo sirve para llamar a la pareja al nido, mientras que un gruñido agudo es para defender su territorio.
Para investigar los orígenes de la vocalización, este equipo de investigadores estudió el circuito cerebral de neuronas que controlan el tono y la duración de los llamados, conocidos como patrones vocales.
El científico Andrew Bass dijo a la BBC: “Identificamos en el cerebro de estos peces donde se desarrolló este generador de patrones, y luego estudiamos dónde se ubica el de las ranas, los pájaros y los primates”.
El equipo de científicos descubrió que los sistemas neurológicos de vocalización estaban situados todos en la misma zona del cerebro.
“Fue espectacular ver como se parecían unos a los otros”, aseguró Bass.
Estos científicos compararon esta información con el árbol evolutivo de los animales vertebrados. Como la evolución de los peces es anterior a la de los anfibios, aves y primates, los expertos pudieron deducir desde cuándo existe la habilidad de vocalizar.
“Pudimos ver que todos los vertebrados comparten una zona del sistema nervioso muy antigua. Llegamos a la conclusión de que este centro se desarrolló mucho antes de que estos grupos diferentes aparecieran en el árbol genealógico evolutivo, más o menos cuando los peces con esqueletos óseos evolucionaron hace más de 400 millones de años”, explicó a la BBC, el profesor Andrew Bass..
Ahora el equipo que encabeza Andrew Bass está investigando qué genes toman parte en la producción de sonido.
“Quizás encontraremos más pruebas de elementos comunes. Es una perspectiva emocionante”, sentenció Bass.
BBC
[Cur}-- El número 13
03.07 08
A. de Miguel
Pedro Manuel Araúz Cimarra (Manzanares de la Mancha) razona que el número 13 no siempre ha sido de mal agüero. Cita el caso de la Legio XIII o Gémina, la favorita de Julio César, con la que derrotó a Pompeyo en Munda (cerca de Osuna) y más tarde pasó el Rubicón, lo que supuso hacerse con el poder. A pesar de lo cual, insisto en que el maleficio del número 13 es parte de las tradiciones españolas y de otras naciones occidentales.
En castellano decimos “mantenerse en sus trece” para indicar obstinación. La expresión puede que proceda del recuerdo del Papa Luna, con el nombre de Benedicto XIII durante el episodio del cisma de Occidente. Fue un personaje particularmente terco. Existe la expresión “la docena del fraile, o sea, trece” para indicar la obstinación en el error.
Hay un refrán que dice “trece por docena, como azotes de escuela”. Trece por docena es un cálculo tramposo, como el de la señora que fue a comprar una docena de huevos. Como el encargo era para distintas personas lo pidió así: para la primera, media docena (seis), para la segunda, un tercio de docena (cuatro); para la tercera, un cuarto de docena (tres). El resultado es que de esa manera se llevaba no doce sino trece huevos.
En inglés está la expresión baker´s dozen (= la docena del panadero). La tradición cuenta que los panaderos ingleses solían sisar algo en el peso del pan. Para eliminar sospechas se estableció la práctica de que los panaderos dieran 13 unidades cuando se le pedían 12. De esa forma se compensaba la sospecha de la sisa. Fue un glorioso antecedente del canon digital que se acaba de imponer en España.
Hay otra teoría. Es la que dice que el número 13 era de mal agüero. Para evitar su mención, en lugar de 13, se decía devil´s dozen (= la docena del demonio). Se suponía que el diablo, en sus aquelarres, se rodeaba de 13 brujas. Dado que la simple mención del “demonio” era ya una palabra vitanda en el inglés antiguo, se recurrió al ñoñismo de baker´s dozen para no tener que decir devil´s dozen. Este tipo de sustituciones es muy corriente en inglés.
LD
[IT}-- The best free software: Browser Add-Ons
DownThemAll
Windows | MacOS | Linux
You don’t have to download one item at a time from a Web page anymore. DownThemAll manages batch downloads, splitting files into pieces so they arrive faster.
Foxmarks 2.0
Windows | MacOS | Linux
Foxmarks can synchronize your Firefox bookmarks across multiple PCs, even multiple operating systems.
Googlepedia
code.google.com/p/googlepedia
Windows | MacOS | Linux
In Firefox, Googlepedia loads the most relevant Wikipedia entry it finds alongside your Google search results.
Google Toolbar
toolbar.google.com
Windows | MacOS | Linux
The toolbar brings Google’s search and other functionality directly to IE or Firefox. It offers extras like auto fill, spell-checking, and one-click RSS feed subscriptions.
Greasemonkey
Windows | MacOS | Linux
Add this extension to Firefox and then extend it again with thousands of scripts that change the appearance and functions of almost any Web site.
IE7Pro
Windows
Adds a load of extras to IE7, including control over tabs, spell-checking, ad blocking—even Greasemonkey-esque scripts (see above).
IE Tab
ietab.mozdev.org
Windows
Do you prefer Firefox but still need to look at some sites in IE? IE Tab will load a site in a Firefox tab using the IE rendering engine.
ScribeFire
Windows | MacOS | Linux
This Firefox add-on sets up an interface for instant blogging on just about any blog system.
Tab Mix Plus
addons.mozilla.org
Windows | MacOS | Linux
Take total control of how tabs work in Firefox. Adjust how they look, revive those you closed by accident, send tabs to new browser windows-essentially any tab action you can imagine.
Zotero
Windows | MacOS | Linux
Zotero makes it easy to keep track of all your research on the Web, including how to cite it in future reports.
Web | Flash
It’s not a single game but a series that involves choosing “growing” items that are added to an online environment.
Geni.com
Web | Flash
Share your genealogy with everyone in the family. They can contribute more individual profiles until your family tree is complete.
Google Earth
earth.google.com
Windows | MacOS | Linux
Fly over familiar terrain or foreign lands with Google Earth, a searchable database of satellite images and geographical data—even images of the heavens. You can go a step further with all sorts of downloadable, gee-whiz applications from scientists, media outlets, and other third-party developers to trick out your Earth-moving experience.
Google Maps
maps.google.com
Web | Mobile
This interactive mapping tool goes beyond driving directions. View destinations in Street View, Satellite, or Terrain modes; check traffic updates; or look up info on nearby businesses.
Kongregate
Web | Mobile
Only 2,598 free games (as of this writing) to keep you busy online? Bring ‘em on.
Second Life
Windows | MacOS
This 3D virtual world has hundreds of thousands of denizens. Access is free, but you’ll pay a bit if you want to get some real estate, or even fancy clothes for your avatar.
PC Magazine
[LE}-- Patrocinador vs espónsor
20.06.08
A. de Miguel
En efecto, la definición del DRAE va por ahí, aunque no es precisamente un modelo de buen decir: “Patrocinador: Que patrocina. Dicho de una persona o una entidad que patrocina una actividad frecuentemente con fines publicitarios”. [No está claro qué es lo que es frecuente: el patrocinio o los fines publicitarios].
A mi entender, el patrocinio es algo distinto de la publicidad, aunque solo sea, como dice don Ignacio, porque el patrocinio desgrava fiscalmente y la publicidad no. El patrocinio se entiende como una función que da prestigio a una empresa o una marca, al figurar como donante en alguna actividad con un interés público.
El patrocinador “vende imagen”, mientras que la publicidad “vende producto”. Ante la posible confusión entre patrocinio y publicidad, lo mejor es que el patrocinador sea considerado como espónsor. Es un neologismo que ya está en la calle y no lo podemos evitar.
LD
[SE}-- Las irrelevantes excusas de Obama
19.07.08
Thomas Sowell
Resulta sorprendente lo serios que se han puestos los medios con las últimas declaraciones del senador Barack Obama acerca de la última diatriba racista proferida desde el púlpito de la iglesia a la que ha asistido durante 20 años.
Pero ni esas manifestaciones ni la disculpa emitida por quien las hizo, el Padre Michael Pfleger, importan realmente. Tampoco la tardía renuncia del Senador Obama a esa iglesia. Lo que importa en el caso de los políticos no es su retórica en año electoral, ni el abandono de una iglesia en año electoral, sino su historial en los años previos a las elecciones.
Pero tantas personas están tan fascinadas por las habilidades retóricas de Barack Obama que no se interesan por su historial de votación en el Senado estadounidense, en el Senado estatal de Illinois, las causas que a lo largo de los años ha elegido defender, o el carácter personal y los valores que revelan sus acciones y relaciones. A pesar de la inteligente maniobra de relaciones públicas de sus partidarios para evitar “la culpa por asociación”, hay mucho más en juego que la vinculación casual con personas como Jeremiah Wright o el Padre Pfleger.
Además de donar 20.000 dólares de su propio bolsillo a Jeremiah Wright, como senador del estado Obama canalizó 225.000 dólares de los contribuyentes de Illinois a programas dirigidos por el Padre Pfleger. En el Senado de los Estados Unidos, Obama destinó 100.000 dólares de la recaudación federal al trabajo del Padre Pfleger. Conceder más de 300 asignaciones económicas no es una asociación meramente tenue y casual. ¿Qué nos dice más de las opiniones de Barack Obama, lo que cuenta durante un año electoral o lo que lleva décadas haciendo?
El contraste radical entre la imagen electoral de Obama como sanador de conflictos y su carrera entera dedicada a la promoción de la política de agravios de la extrema izquierda, asociado en esto a fanáticos del odio a América como Jeremiah Wright y Bill Ayers, es desdeñado por sus partidarios, que piden que nos ocupemos de “los verdaderos problemas”.
No hay nada más verdadero que los valores y el carácter de un hombre. El historial de lo que ha hecho de verdad es mucho más real que cualquier cosa que diga, al margen de lo elegantemente que lo diga. No hay ningún cargo para el cual el carácter y los valores de la persona importen más que el de Presidente de los Estados Unidos. En sus manos están el destino de 300 millones de estadounidenses y el de las generaciones aún no nacidas.
Nunca fue eso más cierto que hoy, con Irán cada vez más cerca de una bomba nuclear mientras las Naciones Unidas se cruza de brazos y el Congreso agota sus sesiones discutiendo asuntos como los esteroides en los deportes, o las partidas económicas destinadas a pequeños proyectos en las circunscripciones de los congresistas. ¿Alguien está considerando seriamente lo que significaría para Irán tener armas nucleares? Ya están abasteciendo a terroristas de los medios para matar gente en otros países, incluyendo el asesinato de tropas estadounidenses en Irak.
El senador Obama ha estado restando importancia a la amenaza de Irán diciendo que es simplemente “un pequeño país”, no como la Unión Soviética. La gente que empotró aviones contra el World Trade Center formaba un grupo aún más reducido que el Gobierno iraní. Media docena de terroristas con armas nucleares constituyen un peligro mayor de lo que supuso nunca la Unión Soviética, porque los líderes soviéticos no eran terroristas suicidas. Podían ser disuadidos por la amenaza de lo que haríamos a Moscú si ellos atacaban Nueva York. En cambio, no se puede disuadir a fanáticos suicidas. No pararán a menos que los paremos, y eso no lo logrará la retórica.
No sólo el senador Obama, sino demasiados estadounidenses más, parecen no tener idea del odio virulento que puede llevar a la gente a destruir sus propias vidas con el fin de atacar a otros. Pero los terroristas han hecho esto en muchas ocasiones, no solamente en Irak y en Israel, sino también en otros países de todo el mundo, inclusive Estados Unidos el 11 de Septiembre.
¿Ya se nos ha olvidado cómo los palestinos celebraban alegremente por la calle la noticia del ataque contra el World Trade Center? ¿O cómo las grabaciones de decapitaciones sádicas de inocentes por parte de terroristas han encontrado una audiencia diligente en Oriente Medio? ¿Vamos a dejar que nuestros hijos sean rehenes de sádicos llenos de odio pertrechados de armas nucleares? ¿Vamos a confiar en la retórica de Barack Obama para protegerles?
La política exterior del senador Obama parece encontrarse en algún punto entre el “¿No podemos simplemente pasar página?” de Rodney King, y el “¿Preocupado yo?” de Alfred E. Neuman.
***
Thomas Sowell es doctor en Economía y escritor. Es especialista del Instituto Hoover.
LD
[SM}-- Prevenir la enfermedad a carcajadas
21.07.08
(PD).- La risa es un recurso fácil para reducir las tensiones, el estrés o el dolor. Además adelgaza, combate el insomnio, la resistencia a las infecciones, y hasta rejuvenece, opinan los partidarios del humor como terapia.
Un estudio en personas mayores, centrado en promover emociones positivas —presentado por la psicóloga Begoña Carbelo en el reciente Congreso de la Sociedad Internacional para los estudios del Humor (ISHS)— prueba su capacidad para disminuir el aislamiento y la soledad y, en definitiva, mejorar la calidad de vida.
“La risa es la mejor técnica preventiva tanto del dolor físico como del dolor mental, además de ser curativa”, asegura el psicólogo José Elías, pionero en introducir la risoterapia aplicada al desarrollo personal.
Lo beneficios de la risa y la carcajada son conocidos, y en los últimos años cada vez más los centros cívicos, residencias y hasta hospitales programan talleres para desarrollar el sentido del humor de los mayores, los cuidadores y profesionales —enfermeras y celadores— en contacto con los pacientes.
Los mayores que se acercan a esta terapia, fundamentalmente mujeres, manifiestan que han perdido el humor de forma progresiva por la muerte de amigos y porque se van quedando sin compañía, entre otras razones.
El número de mayores de 65 años que vivían solos en casa superaban 1,2 millones en 2005, un 17% más que en 2000, según datos del INE. Y fundamentalmente mujeres, por la diferente esperanza de vida.
Mayoritariamente se encuentran activos, “con ganas de hacer cosas”, según se declara un 64,7% en un estudio de la Unión Democrática de Pensionistas (UDP), elaborado con 1.500 entrevistas, que se presentará en octubre. El estado de animo era regular o malo para el 35,3% restante.
Algo más de la mitad, un 52,5%, dice tener buena salud o muy buena, frente al 28,3% que está “regular” y el 19% “mal”, según datos avanzados a EFE.
Con valores muy altos, ellos mismos se perciben alegres, vitales, sabios, divertidos, cariñosos, solidarios, incluso productivos, como un apoyo en su entorno y sanos. Consideran que la sociedad ve en ellos esas cualidades, aunque con puntuaciones mucho más bajas, y que les ve más “enfermos” de lo que se sienten.
Reírte de ti mismo
La soledad y el dolor son los aspectos que más les fastidian. Buscan aliviarlos, compartir tiempo, explica José Elías a EFE. “La tristeza es el primer paso hacia la enfermedad”, destaca.
La base de la risoterapia “es aprender a reírse de uno mismo, de sus debilidades, y de que la vida es una tragicomedia”, agrega.
Y más allá de los juegos de expresión corporal, las anécdotas o los chistes, se trata de desarrollar técnicas mentales que ayuden a mejorar la percepción de la realidad.
“No se puede quedar en un juego, un respirar, un saltar… hay que propiciar recursos más a largo plazo”, insiste la psicóloga Begoña Carbelo, con amplia experiencia en el campo del humor y la salud.
Los beneficios se perciben. Está demostrado que al reír segregamos endorfinas, las hormonas de la felicidad, pero ¿cómo provocar la risa cuando se acaba de perder a la pareja, a un hijo, o cuando las enfermedades, aunque controladas, causan problemas emocionales?
Begoña Carbelo, profesora titular en Enfermería de la Universidad de Alcalá de Henares, realizó una investigación en pacientes de un centro de salud de Madrid, 17 mujeres de 65 a 87 años, que pasaban por esa situación, y fueron derivadas a un programa de “Educación para la Salud”.
No trató exclusivamente de hacerlas reír, sino de buscar recursos para desarrollar emociones positivas ante los contratiempos, “y que aprendieran a cuidarse emocionalmente”, explica a EFE.
“Los mayores son más afines a la tristeza, a la melancolía, a quedarse parados, tienen pérdidas en la vida que hay que afrontar”, señala la autora de “El humor en la relación con el paciente”.
Y “el objetivo se cumplió”, tras cinco sesiones con ejercicios enfocados a perder el miedo al ridículo, compartir anécdotas o recordar con qué se reían de jóvenes, idear disfraces y hasta hacer un epitafio divertido.
Estaban más motivadas, más contentas, compartían con sus hijos lo que vivían en grupo, jugaban con sus nietos “y transferían lo que aprendieron a su entorno”, explica Carbelo.
Evolucionaron hasta identificarse con colores más claros. En los test de autoevaluación mejoró su percepción del estado de ánimo y afirmaban tomarse “la vida con más relajo”. En definitiva, se cuidaban más y se sentían mejor.
Otro trabajo con cuidadores de familiares con demencias o enfermedades graves arrojó similares resultados. En este grupo había un hombre. “Ellos tienen menos conciencia de tener que cuidar de sí mismos, pero fue un ejemplo de participación”, manifiesta.
El estrés y el catarro
La literatura científica describe la relación entre el estado emocional y el sistema inmunológico, en el sentido de que las personas con más humor están menos estresadas y resisten mejor al catarro, la gripe o el dolor. La risa mejora la circulación, la digestión, el sueño y aumenta la autoestima, entre otras propiedades.
Pero ¿basta una sonrisa? “Tiene que ser a carcajadas”, opina José Elías. “La sonrisa es un gesto social que apenas mueve dos músculos. La risa mueve 420 músculos —en la cara, el pecho, el intestino—, genera energía, y mejora la percepción de la realidad”.
Aunque no es una panacea, pues no hay nada que cure todo. Lo que permite es una mejor actitud ante situaciones adversas.
La tristeza y la depresión son una escotilla por donde entra un maremoto de virus y bacterias. Cuando estamos tristes cualquier resfriado es fuerte, y cuando estamos alegres, felices o enamorados [1], no existen gripes ni resfriados.
Aunque faltan evidencias científicas que acrediten qué cambia en el sistema inmunológico con la risa, o si previene enfermedades graves, los terapeutas las perciben.
Los de la Fundación Theodora o Payasos sin Fronteras, que trabajan con niños con cáncer y enfermedades graves, observan que “emocionalmente ocurren cosas”. Piden menos analgésicos y están más relajados.
Todo tipo de humor tiene un puntito saludable, siempre que no haga daño a nadie; si alguien es ofendido, no es tan terapéutico.
PD.- Agencia EFE
[1].- NotaCMP.- No es cierto, pues el drogamor puede resultar letal. Ver Inseguridad afecta al sistema inmunológico

