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[*Otros}– “El 19: Correo pa’Cuba”

Como dije en el artículo La lotería casera, al número 19 se le llamaba “Correo pa’Cuba” porque desde el puerto Santa Cruz de La Palma o de Tazacorte salía un barco para Cuba los días 19 de cada mes.

Aquí, en información de Juan Carlos Lorenzo, que me ha hecho llegar Fabián Trujillo Plasencia, está la explicación:

Los barcos de la Compañía Trasatlántica Española eran conocidos como “los vapores del 19″, porque su escala en la rada palmera la realizaban los días 19 de cada mes.

A la sombra del risco de la Concepción fondearon los ‘liners’ “Montevideo”, “Cuidad de Cádiz”, “Cataluña”, “Isla de Panay”, “León XIII”, “Antonio López”, “Manuel Calvo”, “P.de Satrústegui”, “Buenos Aires”, “Puerto Rico”, “Marqués de Comillas”, “Juan Sebastián Elcano”, “Magallanes”, etc., y su presencia efectiva se mantuvo hasta 1930 con la última escala del “Manuel Calvo”, pero el 2 de junio de 1932 el Diario de Avisos informó de la suspensión definitiva del servicio.

Pasaron cuarenta años hasta que en 1970 fue la presencia del trasatlántico “Begoña” la que renovó los vínculos de la centenaria naviera española con el puerto palmero. Cierto que fue una escala especial porque, al mismo tiempo, cerró definitivamente un capítulo de nuestra historia, ya que fue el último trasatlántico de la línea de Venezuela.

Juan Carlos Díaz Lorenzo

[*Otros}– “Dándole vueltas al viento” / Poemas de Antonio Pino Pérez: Espera

ESPERA

Junto al “Tritón” desguazado,
—viejo para navegar—
está el marino sentado,
fija la vista en el mar.

Mira el oriente incendiado
del oro crepuscular.
Y mira más, angustiado,
el Sol que va a naufragar.

Es un ocaso vencido
que alarga su luz postrera
sobre un poniente perdido.

Es un mirar sin mirar,
que todo lo fue y lo espera
por los caminos del mar.

1962

[*Otros}– Canarios en América: La fundación de San Antonio (Texas, USA)

[1]

El asentamiento en las orillas del río San Antonio (Texas, USA) puede citarse entre los poblamientos isleños más singulares en América.

El actual estado useño de Texas se corresponde a grandes rasgos con el territorio llamado, durante la dominación española, la Nueva Filipinas: una tierra fronteriza cuya escasa población se agrupaba en torno a las misiones franciscanas y algunos puestos militares.

Temiendo el avance de los franceses desde Louisiana, la Corona española y sus autoridades planearon la colonización de Nueva Filipinas. Para llevar a cabo esta empresa, desde el principio se pensó en los Canarios por su laboriosidad y adaptación al suelo americano.

Y así, en 1723, la metrópoli decidió que doscientas familias canarias pasaran a poblar Tejas.

Después de varios planes que no se llevaron a ejecución, quince familias (un total de cincuenta y siete hombres, mujeres y niños) partieron del puerto de Santa Cruz de Tenerife, a bordo del navío “Nuestra Señora de la Trinidad y del Rosario”, en marzo de 1730, y llegaron finalmente a Veracruz en junio de 1730. Desde allí los pobladores siguieron por sus propios medios hacia Texas, y casi nueve meses más tarde, el 9 de marzo de 1731, llegaron al presidio de San Antonio de Béjar. Allí se estableció esta colonia de isleños que puso la primera piedra de la que hoy es la ciudad de San Antonio de Tejas, una gran urbe de un millón de habitantes.

De las quince familias que fundaron San Antonio siete procedían de Lanzarote, dos (Antonio Rodríguez y Manuel Niz) de Gran Canaria, tres (Juan Álvarez Travieso, y Felipe y José Antonio Pérez) de Tenerife, y dos (Francisco Arocha y José Padrón) de La Palma. Así que la mitad de los fundadores procedían de una isla —Lanzarote— que en los años precedentes había atravesado grandes penurias, y que desde 1730 conocía las grandes erupciones volcánicas que se prolongaron hasta 1736.

Sin pérdida de tiempo, los colonos Canarios se repartieron las tierras y comenzaron a trabajarlas. Introdujeron las técnicas canarias de regadío, y trazaron las calles de una pequeña población. Así nació la villa de San Femando de Béxar. Sus fundadores recibieron de la Corona el título de Hidalguía, y conformaron la élite social y política de la región, cuyas señas de identidad se han transmitido hasta sus actuales descendientes, orgullosos mantenedores de su herencia.

La fundación del asentamiento civil de San Fernando de Béxar tuvo lugar junto al río San Antonio, entre ese río y el San Pedro, frente a la Misión franciscana de San Antonio de Valero, más conocida como El Álamo.

Misión de San Antonio de Valero, El Álamo, en San Antonio de Texas.

El 1 de agosto de 1731, se produjo la constitución del primer gobierno municipal de la villa de San Femando de Béxar, el Cabildo fue formado por los varones casados del contingente de fundadores, quienes eligieron como primer alcalde a Juan Leal, natural de Lanzarote.

La villa creció, convirtiéndose en 1772 en la capital de Texas.

Con el fin de la dominación española, Texas formó, junto a Coahuila, uno de los Estados de México. Durante el periodo de existencia de la República de Texas (1836-1845) se estableció el condado de Béxar, y la ciudad recibió su actual nombre de San Antonio de Texas.

A partir de 1846, el condado de Béxar y la ciudad de San Antonio se integraron en los Estados Unidos de America.
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[2]

José Padrón, fundador de ciudades

Saro Díaz

El palmero José Padrón fundó la ciudad de San Fernando de Béjar, en Texas (USA), allá por 1730.

Este fundador de asentamientos nació en La Palma (Canarias) en 1708 y contrajo matrimonio en Lanzarote con María Francisca Sanabria. Y a Texas se fueron su esposa y él dispuestos no a amoldarse a una ciudad sino a hacerla a la medida de sus deseos y de sus medios.

¡Qué tremendo sueño!: Hartarse del mundo conocido y partir hacia una tierra nueva sobre la que edificar y organizar, sobre la que sufrir y gozar, sabiendo que si se está ahí es porque nuestras propias energías lo han hecho posible.

Nada más sabemos de José Padrón, pero para desentrañar su vida bien podemos guiarnos de las crónicas de otros fundadores Canarios, pues San Antonio de Texas también fue fundado por isleños.

Corría un día de marzo de 1730 cuando de Canarias partía rumbo a EEUU un barco ocupado por unas veinte familias procedentes de Lanzarote, Las Palmas, Tenerife y, por supuesto, La Palma, cuando en Texas no existía aún una ciudad que luego se llamaría San Antonio.

Eran un puñado de Canarios que vivían bajo las estrellas, acechados por las tribus de pieles rojas, atentos a los ruidos y a los movimientos de los caballos, y con la mano siempre presta a empuñar el arma para defenderse.

La fundación de ambas ciudades prueba que los palmeros, los Canarios en general, no fueron meros buscadores de fortuna material sino que también instauraron organización humana donde antes sólo soplaba el viento.

María Francisca, alargando una mano por bajo la manta tendida al sereno, preguntó a su marido:

—José, ¿qué nos pasará?

—Calla, mujer, que no pasará nada. Ya verás que cuando llegue el día se espanta esta inquietud.

Llegar a fundar una ciudad es similar, salvando la distancia y el esfuerzo, a abrir la puerta de una casa nueva, pero destartalada y fría, a la que hay que llenar de calor, de risas, de olores de comida y de conversación para ahuyentar los fantasmas del vacío. Abrir las cajas llenas con los pertrechos que nos sirvieron para la vida en el lugar que hemos abandonado. Hacer de las dificultades un reto diario, y ver, poco a poco, cómo la ciudad-casa se va convirtiendo en el lugar al que ya siempre se desea volver a descansar el cuerpo y el ánimo de los azares exteriores.

José Padrón, ya envejecido, sentado en el porche de su casa en San Fernando de Béjar, contempla las otras edificaciones recordando cómo fueron levantadas; las dificultades y las victorias; cuando al fin lograron que manara agua de un pozo; cuando se erigió la iglesia tratando de acotar los pecadillos que cada viernes y sábado se tejían en el salón; y cuando María Francisca, su esposa, en aquella lejana noche, estando ambos a la intemperie, necesitó tocar a su marido para confiar en el futuro.

Y luego,

—¡Ay, María, ¿qué será de mi gente allá en La Palma?

Y un silencio estremeciéndoles la distancia y esa vejez de fundadores.
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[1]

11.02.2003

EL DÍA – S/C de Tenerife (Canarias)

Canarias posee ya documentación sobre la vida de los colonos isleños en Texas

Los archivos provinciales pondrán a disposición de los investigadores la copia microfilmada de más de 250.000 manuscritos y 4.000 documentos impresos procedentes del archivo de Béxar, que relatan la colonización de San Antonio de Texas por parte de diez familias isleñas.

Este amplio legado documental, “El tiempo de la colonia”, ya podrá ser consultado en los archivos históricos provinciales de Santa Cruz de Tenerife y de Las Palmas, según explicaron ayer el viceconsejero de Acción Exterior y Relaciones Institucionales del Gobierno de Canarias, Francisco Aznar, y la directora general de Cultura, Rosa Delia Suárez, quienes firmaron el acto de recepción de la copia microfilmada de los citados documentos, cuyos originales están depositados en la Universidad de Austin desde 1889.

Este material manuscrito e impreso constituye la fuente más completa y detallada para el estudio de la vida civil, política y militar de la entonces provincia española, denominada la Nueva Filipinas, y se corresponden a la presencia de canarios en dicha zona entre 1717 y 1836.

También se refiere a la administración de la provincia y el establecimiento de poblados, presidios y misiones, además de reflejar la vida social y administrativa, las luchas y relaciones con las tribus indias, las fortificaciones que construyeron, la amenaza de los franceses y la actividad económica de la provincia, entre otros apartados.

Los fondos microfilmados toman su nombre del municipio de San Fernando de Béxar, fundado por los primeros colonos canarios, un grupo de diez familias procedentes de Tenerife, Gran Canaria, La Palma y Lanzarote, a los que se sumaron dos gomeros. Este contingente partió de Tenerife en marzo de 1730, a bordo del navío Nuestra Señora de la Trinidad y del Rosario, y llegó a su destino un año después.

En un año de viaje, las familias canarias llegaron a La Habana y desde allí partieron a Veracruz y recorrieron, a lo largo de otros doce meses, con una caravana de bueyes y mulas, el camino hacia las tierras que posteriormente formarían Texas, cien años antes de que llegasen los colonizadores británicos.

Estas familias se repartieron las tierras e introdujeron en ellas las técnicas canarias de regadío, además de trazar las calles de una pequeña población entre los ríos de San Antonio y San Pedro, que serían la futura villa de San Fernando de Béxar, localizada frente a la misión franciscana de San Antonio de Valero, que pasó a la historia como el fuerte de “El Álamo”.

La documentación “rescatada” para los archivos canarios también relata cómo los isleños crearon un Cabildo, hasta la declaración de la república de Texas, en 1836, en la que se estableció el Condado de Béxar y la ciudad recibió su actual nombre de San Antonio de Texas. En 1749 fundaron la primera catedral de Estados Unidos, la de San Fernando, bajo la advocación de la Virgen de Candelaria, y en 1812 sus descendientes crearon una escuela permanente en Texas.

Los varones casados que viajaron a este territorio entre las primeras familias canarias integraron el Cabildo de San Fernando de Béxar y eligieron como primer alcalde a Juan Leal, natural de Lanzarote.

Francisco Aznar consideró asimismo que América “tiene una deuda extraordinaria” con los canarios, ya que los isleños también formaron parte de los 600 hombres que integraron el batallón de la Louisiana y abogó por recuperar la memoria de estos colonizadores, porque “un pueblo que no conoce su historia no tiene futuro”.

El viceconsejero recordó que los canarios emigraron a América debido al llamado “tributo de sangre”, por el que cinco familias de cinco miembros cada una debían partir de las islas por cada tonelada de mercancía recibida en los puertos isleños.
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[1]

La Villa de la Orotava —más conocida como simplemente La Orotava— ubicada en la isla de Tenerife (Canarias) es famosa por las bellísimas alfombras que allí se elaboran con motivo de la festividad del Corpus Christi.

En 2005, y como parte de los preparativos para conmemorar el 275° aniversario de la llegada de los Canarios al actual San Antonio, la Fundación “Friends of the Canary Islands-San Antonio” (amigos de los Canarios de San Antonio), quiso elaborar una alfombra al estilo de éstas, y envió a los alfombristas de La Orotava esta comunicación:

San Antonio, Texas, abril 2005

Estimados Señores,

Con motivo de la celebración del 275th Aniversario de la llegada de los canarios a San Antonio Texas, a celebrarse en el año 2006, la Fundación Friends of the Canary Islands-San Antonio, presidida por el Dr. Alfonso Chiscano, le gustaría solicitar a la Comisión de Fiestas de la Villa de la Orotava y a la Asociación de Alfombristas su participación en la Semana de Fiesta durante el mes de abril de 2006, a través de la elaboración de alfombras alegóricas a tal evento alrededor de la Catedral fundada por los emigrantes canarios llegados a estas tierras en el año 1731.

Por tal motivo, se solicita que en el próximo mes de abril de 2005, un especialista en alfombras viaje a San Antonio para evaluar la viabilidad de este proyecto. La Fundación se encargará de toda la logística y ayudará con el alojamiento. Se recomienda que esta persona hable inglés.

La Semana de Fiesta tendrá lugar del 15 al 24 de abril de 2006. La Fundación coordinaría el viaje con el Ayuntamiento y/o las personas designadas para viajar.

No duden en contactar con nosotros si necesitan información adicional

Atentamente,
Dr. Alfonso Chiscano
Presidente
Fundación “Friends of the Canary Islands-San Antonio”.

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SIGNIFICADO Y ESTRUCTURACIÓN DE LA ALFOMBRA
05/03/2006

La alfombra ha ocupado una superficie de 150 metros cuadrados en un espacio que se encuentra en el peatonal anexo a la Catedral de San Fernando. Para su elaboración se han llevado desde La Orotava un total de 140 kilos de tierras, de las que se extrajeron 10 colores naturales.

El tapiz se ha estructurado en tres partes representativas, intercaladas por los escudos de San Antonio y del Gobierno de Canarias. La parte central representa un momento de la fundación de la ciudad de San Antonio, con la antigua catedral de San Fernando al fondo. El lateral izquierdo es alegórico a un motivo texano, con los caballos y jinetes en un rodeo; mientras que el lado derecho hace referencia a las islas Canarias, con una vista espacial del Archipiélago y medio drago.

Esta alfombra, que fue inaugurada para la exposición al público en general en la mañana del pasado viernes por autoridades del lugar y por otras de Canarias, ha tenido una gran acogida por parte de los residentes de la ciudad, que aún no se creen que de unos sacos de tierras se pueda hacer esta maravilla como son las alfombras.

Según informa desde San Antonio el concejal de Turismo en el Consistorio villero, José Miguel Álvarez, hasta el día de ayer sábado fueron numerosos los ciudadanos que se acercaron a ver este tapiz, manifestando su sorpresa, y felicitando a los alfombristas orotavenses.

Pero hoy domingo, 5 de marzo de 2006, se cumplirá la tradición de este arte efímero, pues tendrá lugar el acto de cierre de celebración de esta efeméride, con una misa en la citada catedral de San Fernando y una posterior procesión que pasará sobre la alfombra villera, la cual posiblemente esté flanqueada por otra alfombra de flores naturales que elaboren los propios del lugar instruidos debidamente por Domingo García Expósito.

NotaCMP.- En mi opinión, en esto de la alfombra hay una discrepancia de fechas. Si los de San Antonio pidieron a los orotavenses una alfombra para las fiestas de la celebración del 275th Aniversario de la llegada de los canarios a San Antonio de Texas, y esas fiestas tuvieron lugar durante la semana del 15 al 24 de abril de 2006, ¿como es posible que el domingo 5 de marzo de 2006 tuviera lugar el acto de cierre de esa celebración durante el cual una procesión pasó sobre la alfombra?

Tratando de conseguir una explicación a esta discrepancia, a través de la página Web de la Asociación de Alfombristas de la Orotava envié a ésta, el 10/02/2008, mi pregunta al respecto, pero no he recibido respuesta. Si la recibiera, haría en este artículo los cambios que fuera oportuno hacer.

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[1] Información cortesía de don Fabián Trujillo Plasencia.

[2] Este artículo fue publicado en “La Isla de La Palma” —no sé si diario o revista— de ignoro qué fecha, pero hace muchos años. Llegó a mí por cortesía de la Biblioteca Pérez Vidal, de Santa Cruz de La Palma.

[*Otros}– Los Canarios en América / José Antonio Pérez Carrión: 004 – Juan de Santa Cruz

JUAN DE SANTA CRUZ

El licenciado Juan de Santa Cruz fue durante muchos años gobernador de Cartagena de Indias, pacificando muchos pueblos comarcanos que estaban sublevados contra la soberanía de España.

Con hijos de las Canarias fundó la extensa región llamada Santa Cruz de Montaz.

[*Otros}– Los Canarios en América / José Antonio Pérez Carrión: 003 – Francisco Dávila Orejón y Gastón

FRANCISCO DÁVILA OREJÓN Y GASTÓN

Este distinguido hijo de San Sebastián de La Gomera, después de haber sido gobernador de Gibraltar, en 1615, fue nombrado gobernador y capitán general de la isla de Cuba, distinguiéndose notablemente por sus grandes dotes administrativas y bondadoso carácter.

Pero no somos nosotros los que debemos juzgarle, dejemos su apología a un ilustrado cronista, quien, refiriéndose a este hijo de las Canarias, se expresa en los siguientes términos:

«Por los años 1615 nació en la isla de La Gomera un joven llamado don Francisco Dávila Orejón, que debía alcanzar en la carrera de las armas honor y gloria, y subir hasta los más altos empleos.

Este hijo de las Canarias pasó de edad de 14 años a la Península Ibérica, entrando desde luego de portaestandarte en uno de los célebres tercios, que eran entonces la primera infantería de Europa.

Lleno de valor y ardimiento, no tardó en distinguirse en las memorables campañas de Flandes, en las que obtuvo muy rápidos ascensos.

Siendo ya maestre de campo, durante los ocios de la guarnición escribió la célebre obra titulada “Política y mecánica militar”, que fue impresa en Europa (1669-1684). Esta obra llena de excelentes indicaciones para la tropa, fue mandada observar por el marqués de Gatana, generalísimo del ejército de Flandes, y repartida con profusión entre todos los cuerpos.

En 1658 fue elegido pare el empleo de gobernador de Gibraltar, en el que permaneció cuatro anos, y en cuyo gobierno manifestó sus excelentes dotes como administrador; del mismo modo que las había manifestado como militar en las muchas campañas a las que asistió. Su gran capacidad hizo que el monarca pusiera en él sus ojos pare confiarle la Capitanía v Gobierno General de la Isla de Cuba (1650).

Partió, pies, para su destino en la nave de guerra San Leandro, durante cuyo viaje, y a la altura de Las Antillas, encontró dos buques de guerra holandeses a los que mandó atacar y dar caza, sin cuidarse de lo que podía acontecer, llevado sólo de su ardimiento y valor nunca desmentido ni puesto en duda.

A! fin, las naves enemigas pudieron escapar, merced a la densa oscuridad de la noche; y, viendo nuestro valiente general que toda persecución era inútil, mandó enderezar rumbo hacia La Habana, donde era ya esperado.

Su conducta en este espinoso cargo fue prueba inequívoca de su talento y buenas dotes administrativas.

El fue quien creó los cuerpos de milicias, dio protección aJ comercio, y favoreció extensamente la agricultura como una de las principales fuentes de riqueza del país, introduciendo otras mejoras materiales, entre las cuales sobresale el Hospital de Paula para mujeres pobres.

En 1666 expidió licencia para un trapiche de miel en el corral La Cidra, haciendo por último que la antigua ciudad de Puerto Príncipe, de la que era regente, evacuara una multitud de asuntos que tendían a eternizarse.

Falleció este ilustre Canario en La Habana, estando en el desempeño de sus destino».

[*Otros}– “Diario de Avisos”, presencia en tres siglos

El Diario de Avisos fue el primer periódico que leí en mi vida, y tal vez también el primero que vi. Nació en Santa Cruz de La Palma el 1° de julio de 1890, y en esa ciudad se editó durante muchos años.

El pasado 2007 cumplió 117 años y, con toda razón, se contenta de haber “respirado” en tres siglos: XIX, XX y XXI, algo de lo que pocos periódicos pueden hoy jactarse. Como muy bien se dice en el resumen publicado con motivo de ese 117° aniversario, resumen que puede bajarse desde este link:

http://www.padronelpaso.net/artymundo/Tres_siglos_de_Diario_de_Avisos.pdf

“La presencia de una misma cabecera informativa en tres siglos diferentes es un caso insólito en Canarias”,… y en muchas otras partes de este mundo, añado yo.

[*Otros}– Canarios en América: Antonio Domingo Truxillo (Trujillo) y la fundación de Louisiana (USA)

También emigrantes Canarios intervinieron en la fundación de Louisiana, EEUU.

Embarcaron en el ‘packet boat’ San Juan Nepomuceno, desde Santa Cruz de Tenerife (Canarias) el 9 de diciembre de 1778.

Entre ellos se encontraba ANTONIO DOMINGO (Antoine) TRUXILLO [1], nacido en 1764, en La Gomera, Islas Canarias, hijo de Domingo (Dominique) TRUXILLO (1742-1779) y de Catalina María DOMINGUEZ (1743- ¿? )

Murió posiblemente a los 65 años de edad y fue enterrado el 2 de diciembre de 1829 en Donaldsonville (Ascension Parish, Louisiana, USA)

Se casó el 30 de agosto de 1784, en Valenzuela Settlement (Donaldsonville, AP, Louisiana, USA), con Maria Louisa Dominguez (1768-1833)quien nació en 1768 en Santa Cruz de Tenerife (Canarias) y murió el 27 de septiembre de 1833, a los 65 años, en Plattenville (Assumption Parish, Louisiana, USA). Fue entrerrada el 28 de septiembre de 1833 en Plattenville (Assumption Parish, Louisiana, USA).

María Luisa era hija de Manuel DOMINGUEZ (1735-¿?), natural de La Gomera (Canarias) y de Juana Francisco.

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Hijos de Antonio Domingo (Antoine) TRUXILLO y de su esposa María Louisa Domínguez fueron,

Juana Antoinette TRUXILLO (1783-1853)

Domingo TRUXILLO (1788-1840)

Domingo Antonio TRUXILLO Sr., (1789-1840)

Santiago Francisco (Jacques) TRUXILLO (1792-1839)

Andres de La Cruz TRUXILLO (1795-1859)

Francisco Juan TRUXILLO (François) (1797-1835)

Marguerite Antonia TRUXILLO (1800-1815)

Cecilia Maria TRUXILLO (1802-1815)

Antoine Josef TRUXILLO (1804-¿?)

Manuel Faustino TRUXILLO (1806-1856)

Agustin Dionisio TRUXILLO (Demis) (1809-1859)

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Hermanos de Antonio Domingo TRUXILLO (Antoine):

• Antonio Domingo TRUXILLO (Antoine) (1764-1829)

Marcelina TRUXILLO (1771-1855)

Jose TRUXILLO (1772-¿?)

Juan TRUXILLO (Jean) (1775-¿?)

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GASPAR PLASENCIA (o Plaisance)

Nació en 1733 en La Gomera, Islas Canarias. Se estima que murió los 80 años. Fue enterrado el 2 de agosto de 1813 en Plattenville, Assumption Parish, Louisiana

Fueron sus padres Francois Plasencia y Marie COPERON.

Esposa e hijos

Melchora Gabriela Marrosa Garcia (1723-1797)

Francisco Plaisance (1765-1842)

Maria Elenore Plasencia (1771-1841)

Maria Manuela Plasencia (1772-¿?)

Marie Bernarda Plasencia (1775-1835)

Baltasar Plaisance 1(776-¿?)

Notas sobre su emigración

Embarcó en el ‘packet boat’ “San Juan Nepomuceno” en Santa Cruz de Tenerife, Islas Canarias, el 9 de diciembre de 1778

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Canarios pobladores de Louisiana

http://www.acadian-cajun.com/canary.htm

En 1762, un grupo de 300 naturales de la isla de La Gomera emigraron a Louisiana. [Alemán Hernández Rodríguez, “La aportación de la isla de la Gomera al poblamiento de la Louisiana” (1777-1778), y “IV Coloquio de historia canario-americana” (1980) (2 Vols. 1982), II, p. 227-245]

Desde fines de 1600, España había alentado a los canarios a que emigraran a las colonias del Caribe, desde que España adquirió Louisiana, en 1762, reconoció la necesidad de poblar el territorio.

Cuando la Guerra Revolucionaria incluyó a los ingleses en el conflicto con las colonias americanas, España reconoció el peligro de posibles hostilidades con ellos en Louisiana, y el 15 de agosto de 1777 ordenó que se formara en Louisiana un segundo batallón.

Se decidió traer de las Canarias a unos 700 reclutas que fueran casados, a fin de que no sólo defendieran la zona sino que también la poblaran, y que debían ser de entre 17 a 36 años, sanos, sin vicios, y por lo menos de 1.54 metros de alto. A carniceros, gitanos, mulatos, y verdugos no se les permitió inscribirse.

Aunque sin acuerdo por escrito, se entendió que los emigrantes se quedarían por siempre en Louisiana, y recibirían 45 reales al momento de firmar la aceptación de emigración, y 45 reales más después de su llegada a Nueva Orleans, además de medio peso por día de espera para salir de Canarias.

Para que buscaran reclutas con tales características, a algunas personas se les pagó, y el pago se efectuó de acuerdo a la altura de los candidatos que consiguieran, en base a 15 reales por recluta de por lo menos 1.54 metros, 30 reales por los de al menos 1.57, y 45 reales por de al menos 1.60 metros.

Cinco de las islas Canarias enviaron reclutas a Louisiana: Tenerife, alrededor del 45%; Las Palmas, casi 40%; y el resto eran de La Gomera, La Palma y Lanzarote.

Los 700 reclutas trajeron consigo a sus familias para un total de 2.373 inmigrantes que viajaron en los siguientes barcos:

• Santísimo Sacramento – 264 pasajeros – partió el 10 de julio de 1778
• La Victoria – 292 pasajeros – partió el 22 de octubre, 1778
• San Ignacio de Loyola – 423 pasajeros – partió el 29 de octubre de 1778
• San Juan Nepomuceno – 202 pasajeros – partió el 9 de diciembre de 1778
• Santa Faz – 406 pasajeros – partió el 17 de febrero de 1779
• El Sagrado Corazón de Jesús – 423 pasajeros – partió el 5 de junio de 1779

Otro barco con el último grupo de 100 reclutas y sus familias se retrasó a causa de la guerra entre Inglaterra y España. Tuvieron que permanecer en Cuba por más tiempo de lo previsto, y varios de ellos murieron allí. Los restantes llegaron por fin a Louisiana en 1783.

Los emigrantes Canarios se asentaron principalmente en cuatro áreas: Valenzuela, Nueva Iberia, Galveztown, y Terre-aux-Boeuf (San Bernards de Gálvez).

Gálvez seleccionó una zona del río Bayou Lafourche, al sur del Mississippi, una zona que, en su mayor parte, estaba desierta, aunque algunos colonos ya se encontraban en Bayou Lafourche, donde ese río converge con el Mississippi. La zona elegida fue nombrada Valenzuela, y en ella había ya algunos acadienses, pero la mayoría estaban a lo largo del Mississippi.

El teniente St Maxent fue nombrado comandante de Valenzuela, y se dirigió allí para preparar la llegada de los primeros Isleños en marzo de 1779.

Judice, el comandante de los acadienses, era propietario de las tierras en la esquina suroeste de la confluencia de los ríos Bayou Lafourche y Mississippi, lo cual causó cierto conflicto porque St Maxent era comandante militar de Valenzuela, pero Judice estaba a cargo de los asuntos civiles .

St Maxent llevó a los primeros colonos unos pocos kilómetros abajo del curso del río y los asentó en la margen izquierda. La mayoría de los reclutas y sus familias llegaron más tarde. Diez casas habían sido construidas ya en mayo. Eran de unos 4.5 x 9 metros, con 2 Puertas, 3 ventanas y una chimenea. Pueden haber tenido, a un lado, una galería de 1.8 metros de ancho.

En 1779, un poco hacia abajo del curso del Lafourche, en la margen derecha (hacia el oeste), nos encontramos con los siguientes colonos: Francisco Hidalgo, Pedro González, Juan Hidalgo, Juan Alemán, Andrés Pereyra, Diego González, Bartolomé Hernández, y Juan Figueres.

Según un censo hecho en 1784, en Valenzuela había 174 personas, de las cuales 154 era isleños. Pero cuando los acadianos llegaron en siete barcos en 1785, la población de Lafourche Interior alcanzó los 353. En 1788 más de 800 acadianos llegaron a la zona Lafourche Bayou y se instalaron curso abajo, con lo cual la población aumentó a alrededor de 1.500.

Tanto los Canarios como los acadianos eran católicos, pero no tuvieron un sacerdote hasta que el Padre Bernardo de Deva llegó en marzo de 1793. Cada grupo quería que la iglesia fuera construida en su zona, pero un par de años más tarde fue finalmente construida en la zona de Acadia, cerca de la actual Plattenville.

Enlace:
Islas Canarias Foro de consulta
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03/09/2005

Peligra la herencia lingüística de los canarios de Louisiana

Javier Darriba
(Publicado en Canarias 7)

La impronta canaria en América no se borra en Cuba, Uruguay o Venezuela. En Estados Unidos, la presencia de nuestros antepasados se remonta al siglo XVIII. Y aunque hoy todavía perdura, el paso del huracán ‘Katrina’ amenaza con borrar las primeras huellas de los canarios, aquéllas que dejaron los pies de los fundadores de San Bernardo en Louisiana.

Fue en 1778 cuando los primeros isleños llegaron al sudeste de Estados Unidos. En aquella época, el Imperio español quería contener la presión de la colonización inglesa al este del río Misisipi, y la mejor manera era promocionar asentamientos estables.

Ya antes, los isleños habían jugado el mismo papel: en 1731 fundaron lo que hoy se conoce como San Antonio de Texas.

«El Rey les daba 90 reales, 45 antes del viaje, y otros 45 al llegar», explicaba ayer José Miguel Dumpiérrez, el abogado que posibilitó el hermanamiento entre Ingenio, Agüimes y San Bernardo, «además les daban herramientas, viviendas y terrenos. Tenían que ser hombres jóvenes con familia para colonizar y proteger el territorio», prosiguió.

En aquella época, San Bernardo era conocida como La Concepción. Los isleños continuaron llegando a Louisiana hasta 1783, asentándose en terrenos pantanosos donde se dedicaron a la caza y la pesca, pero también a la agricultura y la ganadería, tarea esta última en la que destacaron los tinerfeños.

San Bernardo no fue el único asentamiento de canarios —también estuvieron en Galveztown, Valenzuela y Barataria— pero sí fue el principal. Desde allí, los isleños aprovisionaban el mercado de Nueva Orleans de ajos, cebollas, judías, papas y aves de corral.

San Bernardo, destrozado en la actualidad por Katrina, se asentó gracias a dos oleadas de inmigrantes canarios. Los primeros llegaron en 1779 en lo que se conoció como «la primera población» y procedían de diversas islas. Los segundos se establecieron en 1783. En este caso, «la segunda población» estuvo protagonizada por gomeros por lo que el lugar fue conocido como Benchijigua.

Guerra

Los planes de la Corona española se cumplieron. Pronto hubo una guerra y los canarios fueron llamados a defender sus tierras. Participaron en las tres batallas principales (Baton Rouge, Mobile y Pensacola), según explica la web de Los Isleños Heritage & Cultural Society (www.losislenos.org), integrados en el tercer regimiento de la milicia de Louisiana.

En 1814 sufrieron grandes bajas frente a un ejército inglés mejor pertrechado. «Muchos no tenían armas de fuego, y algunos incluso iban desarmados», explican los descendientes de los canarios en su web.

Tras la Guerra de Secesión useña (1861-1865), los isleños empiezan a quedar aislados del entorno, manteniendo sus costumbres y su lengua, y dedicándose al negocio de las pieles, una industria que alcanzó una prosperidad casi ilimitada en el siglo XX.

A partir de los años 20 de la anterior centuria, la mejora de la red de carreteras en EEUU empezó a romper el relativo aislamiento de la comunidad isleña, que sufrió un golpe definitivo en los años 50 cuando el Gobierno federal useño impone la escolarización obligatoria en inglés. La pérdida del dialecto canario no supuso, en ningún caso, la renuncia a su historia. Las décimas, las isas y las folías siguen sonando en el corazón de EEUU. Y el respeto a las raíces, también perdura. Ahora, el huracán Katrina amenaza aquel legado. Su historia es la nuestra. Y su pervivencia depende también de nosotros.

Vidriera para la historia

El edificio de los juzgados tiene una vidriera con el escudo de Canarias en la que se recoge la historia de los emigrantes canarios que recalaron en Louisiana (Estados Unidos). Esto es una muestra del orgullo de isleños que todavía mantienen los useños en sus edificios públicos. De hecho, pervive el inmueble del Cabildo, y todavía hay banderas canarias en el salón de plenos del Ayuntamiento de San Bernardo. La comunidad isleña se ha empeñado en no perder sus raíces históricas y en estrechar lazos con el Archipiélago.

El lamento de María Curbelo

El autor del libro “Crónicas Canarias en Texas”, Armando Curbelo Fuentes, expone en esta obra el lamento de una lanzaroteña, María Curbelo Perdomo, en 1800, por el peligro que corría el legado canario en Estados Unidos. Sus palabras recogen el espíritu de lo que hoy sienten los isleños de EEUU y los de aquí: «(…) la ciudad que fundamos con tanto interés y esfuerzo las familias canarias, poco a poco va perdiendo su identidad original (…) esta gran obra canaria en América debe pasar a la posteridad (…) se perderá en el tiempo lo que han hecho los canarios y yo (…) escribo este diario como testimonio de reconocimiento a mis compañeros para que las futuras generaciones, de aquí y allá, sepan de verdad lo que hemos hecho unos humildes canarios que vinimos de tan lejos a estas tierras de promisión».

Este sentimiento es el mismo de los canarios de las Islas, sobre todo ahora tras el paso del huracán Katrina. Y a esa sensación de frustración se añade la de abandono. El abogado José Miguel Dumpiérrez asegura que «el Gobierno canario no se ha preocupado por ellos; ha ofrecido mucho y hecho poco por una gente que sí está haciendo mucho por Canarias y por su historia».

De la misma opinión son los presidentes de Los Cabuqueros, Miguel Medina, y del colectivo cultural Princesa Dácil, Juan Carlos Lorenzo, quienes consideran «lamentable el hecho de que el Gobierno de canarias no haya enviado ni un funcionario en las actuales circunstancias».

Un dialecto al borde de la extinción

El dialecto canario «ya no tiene futuro en Estados Unidos aunque quedan el orgullo, el honor y las raíces».

Quien así se manifiesta es el catedrático de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y líder del Grupo de Investigaciones Filológicas en Canarias, Maximiano Trapero. Profundo conocedor del canario de Louisiana, Trapero explica que el dialecto «se quedó aislado y estancado, no evolucionó porque fue sacado de su hábitat natural».

Cuenta que algunos de los pocos ancianos que todavía hablan como los antiguos canarios le dijeron que cuando eran niños y sólo sabían hablar en español, sus profesores les pegaban en la escuela por utilizar el lenguaje español. También refieren lo mismo otros miembros de la comunidad de isleños, como Calvin Melerine, quien recordaba a la delegación canaria que visitó San Bernardo hace varios años que cuando él era pequeño, en clase, lo amarraban por hablar español, y sus compañeros se reían de él.

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Ochenta años después de su llegada a Louisiana, los descendientes, nietos y bisnietos, de estas familias gomeras pelearon en la Guerra de Secesión del lado de los confederados, o sea, bajo el General Robert L. Lee.

Gracias a don Fabián [2], he dado en YouTube con tres vídeos sobre los canarios en Louisiana.

Se trata de valiosos documentos que hacen referencia a los canarios que emigraron a esa parte de USA, y, como se dice en la entrada de dos de estos vídeos, el caso de Louisiana constituye el ejemplo más desconocido de la inmigración de Canarias a América, un episodio que se produjo hace trescientos años.

En Louisiana, los descendientes de los colonos isleños, habitantes de pequeñas comunidades, conservan muchas de las tradiciones que en el siglo XVIII había en las Canarias, y gran parte del modo de hablar, y la lengua en sí, de la época. Lamentablemente, el Katrina tuvo un efecto devastador en estas pequeñas comunidades.

Aunque los vídeos tratan de lo mismo, uno tiene audio mayormente en inglés y el otro lo tiene mayormente en español, y el contenido visual no es exactamente el mismo.

Hay un tercero en el que un descendiente isleño, de Louisiana, canta unas décimas que deben haberse transmitido de generación en generación desde los isleños fundadores.

Para sólo ver los vídeos directamente de YouTube, pueden usarse estos links:

Versión con audio mayormente en inglés:
http://www.youtube.com/watch?v=PMD4KbDQyG4

Versión con audio mayormente en español:
http://www.youtube.com/watch?v=pFqJc18COP4

Décimas canarias:
http://www.youtube.com/watch?v=e-XZTYgnNvw&feature=related

Para bajarlos, bien sea para verlos sin interrupciones o para guardarlos —pues, aunque pesan bastante, creo que vale la pena, ya que son como reliquia—, pueden usarse estos links:

Versión mayormente en inglés (89.9 MB): http://www.padronelpaso.net/artymundo/Canarios_en_Louisina(original_ingles).mpeg

Versión mayormente en español (85.2 MB): http://www.padronelpaso.net/artymundo/Canarios_en_Louisiana(Extracto_espanol).mpeg

Décimas (8.5 MB):

http://www.padronelpaso.net/artymundo/Canarios_en_Louisiana(Decimas).mpeg

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[1] NotaCMP. Con el tiempo, y al menos en el lado Este del charco, el apellido TRUXILLO devino en TRUJILLO.

Fuente; University of Louisiana at Lafayette Edith Garland Dupre Library – PO Box 40199, Lafayette LA 70504 – 337/482-6030
http://library.louisiana.edu/

Referencia en louisiana.edu – Book – The Canary Islanders of Louisiana – Gilbert C. Din;2 ABBR G. Din – Louisiana State University Press – C. Islanders – p224 – 3.

[2] Información cortesía de don Fabián Trujillo Plasencia.