Padronel

A El Paso, y a Canarias toda

[*Drog}-- Las comedias románticas pueden estropear una relación amorosa

Las novelas, el cine y la TV se han encargado por años de propalar a los cuatro vientos el lema sociopornográfico de las supuestas bondades del drogamoramiento y el supuesto valor que éste tiene como evidencia de que se ha tropezado con la pareja perfecta, la media naranja que el Destino nos tenía reservada, y en esta misma sección del blog he escrito ya acerca de eso y he dicho, y repito ahora, que algún día la Sociedad tendrá que tomar medidas sanitarias, como una herramienta tipo vacuna, para minimizar y prevenir ese daño.

No es cierto que el proceso de enamoramiento requiera esfuerzo alguno; al contrario, la falta de tal esfuerzo es precisamente una de las características del drogamoramiento. Lo que requiere esfuerzo es desarrollar amor de pareja.

Y sí, es cierto que “La idea de que es necesario invertir tiempo y energía en una relación, no es precisamente popular”, pues, por culpa de los medios antes citados, se impone la creencia de que el verdadero amor es de generación espontánea, y no requiere esfuerzo y muchos menos inversión de energía y trabajo, y por eso se tiene la muy peligrosa creencia de que “la entrega amorosa y la confianza se dan desde el mismo momento en que dos personas se conocen —o sea, flechazo—, aunque son cualidades que normalmente tardan años en desarrollarse”.

Lo que puede darse desde el mismo momento en que dos personas se conocen es el llamado “flechazo”, algo cuya base es de química erótica, meramente instintiva y basada en la atracción sexual que busca perpetuar la especie.

Es de celebrar que cada vez se produzca más material que, como este artículo, hace sonar un alerta.

Carlos M. Padrón

***

16/12/2008

Londres. (EFE).- Las comedias románticas “made in Hollywood” pueden estropear una relación amorosa porque colocan el listón muy alto en materia de expectativas, según un estudio de la Universidad Heriot-Watt, de Edimburgo.

Según los psicólogos, ese tipo de películas, con argumentos muy poco plausibles y finales felices altamente improbables, transmiten una falsa sensación de “relaciones perfectas” y expectativas nada realistas.

tienes email

(‘Tienes un e-mail’, protagonizada por Tom Hanks y Meg Ryan, es una de esas comedias llenas de romanticismo y que podría hacer peligrar las relaciones de pareja de la realidad).

Los cineastas simplifican también excesivamente el proceso de enamoramiento y dan la impresión de que es algo que se logra sin ningún esfuerzo por parte de la pareja.

El equipo de la Universidad escocesa analizó cuarenta películas muy taquilleras estrenadas entre 1995 y 2005 y distribuyó luego, entre varios cientos de personas, cuestionarios sobre sus relaciones sentimentales. Los psicólogos llegaron a la conclusión de que los aficionados a las comedias románticas muchas veces no logran una comunicación eficaz con sus parejas.

“Los asesores matrimoniales encuentran con frecuencia parejas que creen que las relaciones sexuales deben ser siempre perfectas y que no sienten la necesidad de comunicar con la otra persona para expresarle sus deseos”, señala Bjarne Holmes, el psicólogo que dirigió el estudio. “Aunque la mayoría sabe que resulta poco realista esperar de una relación que sea perfecta, algunos siguen estando mucho más influidos de lo que creemos por la forma en que el cine o la TV presentan esas relaciones”, agrega el experto.

La idea de que es necesario invertir tiempo y energía en una relación no es precisamente popular entre los cineastas, critica.

Según Kimberley Johnson, otras psicóloga que participó en el estudio, “Las películas reflejan la emoción que acompaña a una nueva relación, pero dan a entender equivocadamente que la entrega amorosa y la confianza se dan desde el mismo momento en que dos personas se conocen cuando son cualidades que normalmente tardan años en desarrollarse”.

Los investigadores se proponen llevar ahora a cabo un estudio internacional más amplio sobre el mismo tema, y han colocado un cuestionario al respecto en el portal de Internet www.attachmentresearch.org

Fuente: La Vanguardia

16/01/2009 Publicado por CMP | ■ Drogamor | | Aún no hay comentarios

[*Drog]– El amor, ¿tan sólo una droga?

Al menos para eso que llamo drogamor empezó bien 2009, pues parece que, ¡por fin!, la Ciencia comienza a entender y a aceptar que tanto el enamoramiento como el amor, hasta en su manifestación maternal, son una droga, como he venido diciendo desde hace años.

Tan droga es que, según el artículo que sigue, sería posible que los científicos desarrollaran afrodisíacos químicos que harían que nos enamorásemos de la primera persona con la que nos cruzáramos.

Y este otro párrafo “A aquéllos que se enamoran de quien no deben, se les podría dar un antídoto contra un amor inadecuado. Incluso se podría llegar a realizar un ‘test del amor’ para saber si dos personas están predispuestas a tener una vida en común feliz”, que deja claro qque uno puede enamorarse de quien no debe, me crea la esperanza de que ya comienza a pensarse en hacer algo contra esa droga, como crear un antídoto, y un medio de prevención para minimizar sus malas consecuencias.

La enfermiza sentencia “El corazón tiene razones que la razón no comprende”, que desde pequeños escuchamos todos, parece perder su encanto ante la aseveración de que eso de que el amor es algo que va más allá del entendimiento es una maldición, pues realmente lo es.

Casi que me siento halagado con la aseveración de que el drogaor proviene del mundo animal, pues he sostenido que constituye un algo instintual que está reñido con la razón.

Incluso el científico que expresa un cierto grado de desacuerdo, habla de que, a fin de controlar el drogamor, en el futuro podrían llegar a utilizarse fármacos para mitigar el sufrimiento innecesario. Queda claro que eso es lo que el drogamor termina produciendo: sufrimiento innecesario.

¿Viviré lo suficiente para ver una reacción social destinada a combatir la maldición del drogamor, educando para que se le reconozca como droga, combatiendo su drogadicción, y minimizando los efectos de ésta cuando no pudo evitarse?

Carlos M. Padrón

***

8 de enero de 2009

Pallab Ghosh

Se suele decir que el amor es una droga pero ¿es tan sólo eso?

El profesor Larry Young, de la Universidad Emory de Atlanta, en Estados Unidos, cree que sí.

En un artículo que ha publicado recientemente en la prestigiosa revista Nature, el profesor Young afirma que el amor puede explicarse a través de una serie de procesos neuroquímicos que suceden en áreas específicas del cerebro.

Si ello fuera cierto, afirma Young, no tendríamos que depender más de las ostras o del chocolate como afrodisíacos. En vez de eso, sería posible que los científicos desarrollaran afrodisíacos químicos que harían que nos enamorásemos de la primera persona con la que nos cruzáramos.

Y a aquéllos que se enamoran de quien no deben, se les podría dar un antídoto contra un amor inadecuado. Incluso se podría llegar a realizar un “test del amor” para saber si dos personas están predispuestas a tener una vida en común feliz.

Sin poseía

A lo largo de los siglos los poetas nos han hecho creer que el amor es algo que va más allá del entendimiento, pero esta idea es una maldición para el doctor Young.

“No sé si seremos capaces de entenderlo totalmente, pero creo que nuestras emociones han evolucionado de comportamientos y emociones que provienen del reino animal. No creo que la manera en que una madre quiere a un hijo sea tan diferente del amor que una madre chimpancé siente por sus crías, o incluso una rata”, asegura el científico.

En los animales, los científicos han descubierto que una sustancia química, la oxitocina, es la responsable de desarrollar el vínculo entre la madre y su hijo.

El profesor Young cree que es muy posible que el mismo proceso suceda en los humanos.

“Lo que pasa es que cuando experimentamos esas emociones, son tan intensas que no podemos imaginar que se trata tan sólo de una serie de procesos químicos”, asegura el científico.

Pero incluso si ello fuera verdad en el caso del amor maternal, ¿sucede lo mismo en el caso del amor? El profesor Young cree que sí.

Los investigadores han descubierto que la oxitocina es la responsable de vincular a los ratones de campo, que como los humanos crean un fuerte vínculo entre ellos que dura por un largo tiempo.

También se han realizado estudios en humanos que muestran que la oxitocina incrementa la confianza y la habilidad de comprender las emociones en los otros. Así que Young asegura que tiene sentido pensar que el mismo tipo de molécula está involucrada en fortalecer los vínculos entre las personas.

Otras sustancias

El científico cree que también hay otras sustancias químicas responsables de fortalecer ese vínculo, así que tan sólo se debe investigar para averiguar cuáles son.

“Estoy seguro de que esto es sólo el principio. Hay cientos de moléculas de señalización que actúan en áreas diferentes del cerebro. Creo que algún día entenderemos mejor cómo interactúan todas esas sustancias químicas en áreas especificas del cerebro que tienen la función de hacer surgir esas emociones complejas”, asegura y explica Young.

Habiendo dejado las cosas claras a los poetas, el profesor Young tendrá que discutir con los científicos que no están de acuerdo con su teoría de que el amor depende tan sólo de sustancias químicas.

¿No tendrán algo que ver también la educación y la psicología?

“La educación juega un papel importante, pero la manera en que la educación funciona es mediante la alteración neuroquímica”, reconoce Young.

Según el científico, se sabe por estudios realizados con humanos que “Las mujeres que han experimentado abuso o negligencia al inicio de su vida tienen unos menores niveles de oxitocina en el cerebro, así que estoy totalmente de acuerdo en que las vivencias tienen un impacto importante en nuestra habilidad para las relaciones, aunque ese impacto ocurre a través de cambios en la neuroquímica y en la expresión genética”.

Manipulación

Así que, si el amor es tan sólo una complicada reacción química, ¿podría la más poderosa de las emociones humanas ser manipulada? El profesor Young cree que sí.

“La oxitocina agudiza la visión y aumenta nuestra habilidad de reconocer emociones en otros. Podría mejorar nuestra habilidad para formar relaciones, así que existe la posibilidad de que la oxitocina sea usada, junto con terapias matrimoniales, para devolver la chispa a una relación”, explica.

En el mercado ya existen perfumes que contienen oxitocina, aunque el profesor Young cree que los niveles de esta sustancia que esos perfumes contienen son demasiado bajos como para que realmente funcionen como afrodisíacos.

“Creo que en el futuro podremos desarrollar fármacos que afectarán ciertas áreas del cerebro para estimular el amor”.

Nick Bostrom, de la Universidad de Oxford, no está totalmente de acuerdo con la teoría de Young.

“Es interesante explorar las bases neuroquímicas del vínculo amoroso, pero no podemos pensar que esta teoría por sí sola nos proporciona una compresión total de lo que es realmente el amor. También están involucrados factores evolutivos, psicológicos y sociológicos, además de perspectivas humanistas que ofrecen puntos de vista interesantes”, asegura Bostrom.

Sin embargo, cree que en un futuro será posible modular los mecanismos neurológicos que juegan un papel en el vínculo amoroso.

“Utilizando sabiamente este tipo de fármacos se podría mejorar la experiencia humana y mitigar el sufrimiento innecesario. En cualquier caso, este tipo de manipulación planteará una serie de cuestiones éticas y culturales, que deberán ser exploradas cuidadosamente”, explica Bostrom.

Fuente: BBC Mundo

09/01/2009 Publicado por CMP | ■ Drogamor | | Aún no hay comentarios

[*Drog}-- (Drog)amor, según Ambrose Bierce

Locura temporal que se cura con el matrimonio, o alejando al paciente de las influencias que le causaron ese desorden.

Anónimo

NotaCMP.- De acuerdo con el primer remedio, y en especial con la calificación de “desorden”; pero no con el segundo, al que creo que habría que añadirle “sin posibilidad de acercamiento por al menos unos 10 años”.

31/12/2008 Publicado por CMP | ■ Drogamor | | 2 comentarios

[AF}-- El (drog)amor según Benavente

El (drog)amor es como el fuego: suelen ver antes el humo los que están fuera, que las llamas los que están dentro.

Jacinto Benavente

26/12/2008 Publicado por CMP | ■ Drogamor, ● Anécdotas y Frases | | Aún no hay comentarios

[AP}-- (Drog)amor, según Elías Canetti

Una serpiente con dos cabezas que se vigilan sin cesar.

Elías Canetti

10/10/2008 Publicado por CMP | ■ Drogamor, ● Anécdotas y Frases | | 2 comentarios

[*Drog}-- Mujeres en su salsa

Como corroboración del dicho “La lengua es castigo del cuerpo”, después de haber publicado Barbería unisex y ante la cada vez mayor escasez de barberías sólo para hombres —al menos en lugares que me resulten accesibles—, para que me corten el pelo he tenido que caer en una peluquería que, aunque desde afuera parece que fuera sólo para damas, es unisex, y es una mujer la que me ha cortado el pelo.

Me dicen que muchas de las peluquerías que antes eran sólo para damas, son ahora unisex. Vamos bien; mientras no haya peluqueros….

He ido sólo dos veces y, sobre todo al salir de la segunda, cuando tuve que permanecer en el local durante una hora, lo hice impactado al haber palpado en vivo el comportamiento y temas de interés de las aproximadamente quince (15) damas que, promediando las dos visitas, había en el local.

En las barberías, o peluquerías para sólo hombres, las conversaciones, tanto de parroquianos como de barberos, giran en torno a deporte, política o mujeres, y sólo una minoría de clientes piden que les hagan manicure y otras mariqueras; los más piden servicios de apenas unos 20 minutos y se van.

En las de damas, y según me ha dicho la muchacha que me ha cortado el pelo las dos veces, las clientes están en promedio entre hora y media y dos horas. Y los temas —escuchados por mí— son moda, desempeño de féminas en eventos sociales, chismes acerca de otras mujeres, bodas (sin mención del novio), y otros de una frivolidad que espanta. Detalle curioso: no escuché que ninguna hablara de hombres.

Viendo y escuchando todo aquello tuve que preguntarme: ¿Son éstas las mujeres que van a educar a las nuevas generaciones? ¿Qué habría sido de la Humanidad si su desarrollo hubiera estado encomendado desde el comienzo a mujeres que tuvieran el entonces equivalente del comportamiento e intereses de éstas que encontré en la peluquería? Estaríamos aún en la Edad de las Cavernas (pero, eso si, ellas estarían coquetamente decoradas).

Probablemente, sería de gran beneficio social que todo hombre que pensara casarse pudiera ver, sin ser visto, cómo se comporta su novia en una peluquería; escuchar lo que dice, de qué habla, cuáles son las opiniones, intereses, prioridades, etc. que expone ante las clientes y peluqueras. En fin, que pudiera tener una muestra de cómo es su novia cuando, no estando él presente, se reúne con otras mujeres; o sea, cuando ella está en su salsa. Tal vez se lleve una grata sorpresa o un gran desengaño.

Lo que sigue tiene que ver mayormente con las mujeres del tipo que producirían ese desengaño.

En Travestidas para triunfar dije que salvo en casos puntuales, casi siempre de caza del varón, las mujeres no se maquillan, trajean, enjoyan, se hacen cirugía estética, etc. para gustar a los hombres sino para ver de deslumbrar y “darle casquillo” a otras mujeres. Por tanto, quienes crean que las mujeres se arreglan para deslumbrar a los hombres están equivocados de cabo a rabo. En reflejo de esto, presencié cómo al ausentarse una de las clientes —ya bien peinada, acicalada, maquillada, etc.; en fin, disfrazada— de inmediato se iniciaba una conversación de crítica hacia ella.

Sus bodas, que para ellas revisten una importancia capital, son SUYAS; es SU evento social. El novio está ahí porque es un accesorio necesario, no porque realmente importe como figura de relevancia.

El Dr. M. Scott Peck, alguien mucho más autorizado que yo, escribió que el drogamor y consiguiente matrimonio “es una trampa de la Naturaleza que busca perpetuar la especie”. Por esto, una vez que llegan los hijos, la mujer se concentra en ellos, en ejercicio del rol de madre —muy pocas veces de madre “biorracional”; las más, de madre “bioanimal”, según ya dije en El (drog)amor es ciego … y maternal— para el que fue primordialmente creada, y, a los ojos de su mujer, el marido pasa a tener el rol de proveedor, de alguien a quien la mujer necesita para que la mantenga a ella y, en especial, a sus crías, que, ¡ojo!, son las crías DE ELLA, pues así es como la mujer las ve.

Lo que copio más abajo, extracto del artículo titulado “El Supremo alemán concede devolver los gastos de crianza a un padre engañado que crió tres niños ajenos” y publicado en La Vanguardia (España) el 17/04/08, es una buena muestra de esto.

Ante un cuadro así uno se pregunta hasta cuándo va a durar este estado de cosas en la relación hombre-mujer, y logra entender por qué en los bajos estratos sociales son tantas las mujeres que, tratando de retener al hombre de turno, quedan preñadas de él deliberadamente, aunque se llenen de hijos.

Otro fenómeno al que puede apostarse con altas posibilidades de acertar es el de que la mujer divorciada que consigue nuevo marido, buscará tener un hijo con él, pero sólo uno. No importa que ya ella tenga hijos del marido anterior, de éste necesita uno para ver de “amarrarlo”, para reducir las probabilidades de ser abandonada y verse de nuevo sin un proveedor.

Termino con este PPS (tiene sonido) que enaltece las facetas realmente valiosas de la mujer, ninguna de las cuales está entre las arriba descritas:

http://www.padronelpaso.net/artymundo/Mujer.pps

17/04/2008

El Supremo alemán concede devolver los gastos de crianza a un padre engañado que crió tres niños ajenos.

Berlín. (EFE).- El Tribunal Supremo Alemán dio hoy la razón a un hombre que exige la devolución de los gastos de crianza de tres llamados “niños cuco”, que resultaron no ser sus hijos y que ahora viven con su antigua esposa y el verdadero padre. Los jueces del tribunal con sede en Karlsruhe dictaminaron que el demandante tiene derecho a reclamar del auténtico padre el dinero que lleva invertido desde hace años en los tres hijos que resultaron no ser suyos y cuya manutención se ve obligado a seguir pagando, pese a no ser su verdadero progenitor.

El término “niños cuco” es utilizado en Alemania —en referencia al pájaro que pone sus huevos en nido ajeno— para aquellos menores que son criados por padres engañados por sus esposas y que son fruto de una relación con otros hombres.

La Vanguardia

17/07/2008 Publicado por CMP | ■ Drogamor | | 1 comentario

[*Drog}-- Querer y querer

«No se quiere a quien se quiere querer sino a quien sin querer se quiere».

Traducción: Uno no se drogamora de quien quiere sino de quien la droga hace que uno se drogamore.

02/07/2008 Publicado por CMP | ■ Drogamor | | Aún no hay comentarios

[*Drog}-- El amor después de los cincuenta

Entre los muchos archivos PPS que por e-mail me llegan cada día, recibí uno cuyo tema me interesó, aunque el enfoque y textos no fueron de mi agrado.

Lo pasé por los filtros GRECO pero respeté los créditos de sus autores, indicando al final que yo lo había modificado.

Puede bajarse de aquí:
http://www.padronelpaso.net/artymundo/El_amor_despues_de_los_cincuenta.pps

06/06/2008 Publicado por CMP | ■ Drogamor | | 1 comentario

[*Drog}-- "Lo que necesitas es amor", un título engañoso

En Periodista Digital (España) de hoy encontré el artículo que copio más abajo, cuyo contenido me parece casi totalmente correcto pero no su engañoso título.

Veamos. El artículo describe, una vez más, el proceso del drogamor, repitiendo lo que ya sabemos y que he destacado varias veces en esta sección, o sea: que los mecanismos que se ponen en marcha durante el (drog)amoramiento son los mismos que los que actúan cuando una persona se vuelve adicta; que el (drog)amor es una adicción que tiene un tiempo límite y sólo dura entre dos y tres años; y una vez que termina, terminan también con él el placer y la tranquilidad.

Sin embargo eso de que “Lo que necesitas es amor” sugiere que el amor es una panacea, pero no es así.

Aunque el contenido del artículo deja más que claro que el tal “amor” es en realidad drogamor, ese contenido tiene una falla: olvidó mencionar que el drogamor contribuye a fortalecer el sistema inmunológico [de la pareja de drogamorados] siempre y cuando sea correspondido en igual medida por los dos miembros de la pareja, pues, de no ser así, puede llegar a minar hasta extremos graves la salud del que se sienta en desventaja, del miembro que se crea más drogamorado de su pareja que lo que ésta lo está de él.

Carlos M. Padrón

***

28.04.08

(PD).- Las reacciones bioquímicas que experimenta el cuerpo de una persona cuando está en fase de enamoramiento ayudan a mejorar el estado de salud y contribuyen a “fortalecer su sistema inmunológico”, según explicó el investigador de genética de la Universidad de Barcelona, David Bueno.

El profesor señaló que el enamoramiento es un “conjunto de reacciones bioquímicas y conexiones en el cerebro” que hacen que las personas se sientan en un estado diferente al habitual. Sin embargo, comentó que los síntomas pueden ser distintos dependiendo de la persona.

Aunque el efecto del amor puede variar en cada uno, el proceso químico de enamoramiento siempre es el mismo. “Existe una primera fase de flechazo, en el que el cuerpo humano segrega unas hormonas sexuales denominadas feromonas” que contribuyen a que nos fijemos en alguien. Después, en una segunda fase, se activan las dopaminas “que aseguran la atracción” hacía esa persona.

Bueno comentó que “los mecanismos que se ponen en marcha durante el enamoramiento son los mismos que los que actúan cuando una persona se vuelve adicta” a alguna sustancia. Por lo que sentenció que el amor “es una adicción”.

Sin embargo, esta “adicción” tiene un tiempo límite y “solo dura entre dos y tres años”. Después de esto “los receptores de estímulos se van saturando y pasan a actuar las hormonas endorfinas que son las causantes, entre otros aspectos, del placer y la tranquilidad”.

PD

28/04/2008 Publicado por CMP | ■ Drogamor | | 1 comentario

[*Drog}-- Polémico incesto en Australia

El artículo que sigue, publicado en Periodista Digital (PD) el 09/04/08 es de los que pone los pelos de punta. A mí me causa ese efecto por dos motivos;

1. Ante un caso de claro incesto entre padre e hija, del cual han nacido dos hijos, uno con malformaciones, la Justicia impone la condena de un período de tres años durante los cuales no pueden tener relaciones sexuales. Esto es degeneración social que ha alcanzado a la supuesta Justicia

2. A título de justificación —para quien así quiera creerlo—, el padre explica lo ocurrido entre él y su hija porque las emociones pudieron más, porque las emociones mandan, y, “como la gente sin duda sabe, hay momentos en la vida en que las emociones guían el corazón y la cabeza”.

Esta explicación, que no justificación, contiene dos terribles aseveraciones:

• Lo de que “como la gente sin duda sabe”, que apela a lo que mencioné en un artículo sobre este tema: el convencimiento social actual, y la creencia muy extendida, de que el drogamor es bueno y fiable como base para llegar al matrimonio.

• Lo de dar por sentado y aceptable que “hay momentos en la vida en que las emociones guían el corazón y la cabeza”. Cuando en una relación entre hombre y mujer se deja que las emociones guíen la cabeza, estamos ante un claro caso de drogamor, peligroso como todos ellos, y asqueroso especialmente en éste en el que hay involucradas vidas inocentes.

Carlos M. Padrón

***

09.04.08

Una mujer australiana de 39 años ha defendido en un programa de televisión la relación que mantiene con su padre, 22 años mayor.

Ella era un bebé de apenas doce meses cuando se separó de su padre. Treinta años después se reencontraron, se enamoraron y tuvieron hijos. Uno murió y otro ha nacido con malformaciones. Han sido condenados a vivir tres años sin mantener relaciones. Ellos piden “respeto y compresión”.

En declaraciones al programa “60 Minutes”, Jenny Deaves dijo que ella y su padre están en una relación con consentimiento. “Sólo pedimos un poco de respeto y comprensión”, añadió.

Jenny tenía 31 años cuando volvió a verse con su padre John Deaves, quien se separó de la madre de ella treinta años antes cuando Jenny era un bebé de apenas doce meses. Poco después del encuentro, Jenny ya había pensado en iniciar una relación sexual con su padre. “Lo miraba como diciendo, vaya, no está tan mal”, recordó.

La pareja se presentó en el programa con su pequeña hija de nueve años. La menor es la tercera hija, y en este caso también medio hermana de Jenny.

John Deaves reconoció saber que era ilegal tener relaciones sexuales con su hija, pero que las emociones pudieron más. “Las emociones mandan, como la gente sin duda sabe; hay momentos en la vida en que las emociones guían el corazón y la cabeza“, dijo.

Tanto el padre como la hija fueron hallados culpables en marzo pasado de dos cargos de incesto. El juez impuso una medida de “buena conducta” por un período de tres años y por la que no pueden tener relaciones sexuales, según informó la agencia AFP.

PD

23/04/2008 Publicado por CMP | ■ Drogamor | | 1 comentario